¡Felicidades! Has probado el snowboard, te has caído unas cuantas veces, pero ahora has sentido esa sensación increíble de deslizarte por la montaña y has decidido que deseas tu propio equipo.
Obtener tu primera tabla de snowboard es un instante enternecedora, pero también puede ser abrumador. Entras en una tienda (o en una web) y ves cientos y cientos de formas, colores y términos especialistas como "rocker", "camber" o "twin tip". ¿Qué significa todo eso y qué necesitas de verdad?
En este articulo, te asistimos a elegir la tabla perfecta para que tu estudio sea veloz, entretenido y, sobre todo, con las menos caídas posibles.
1. El Flex: Cuanto mucho más blando, mejor
El flex es la rigidez de la tabla. Se frecuenta medir en una escala del 1 al diez.
- Para principiantes: Busca un flex blando (entre 1 y 4).
- ¿Por qué? Una tabla blanda es más "permisiva". Si cometes un fallo de peso o de situación, la tabla no reaccionará de manera violenta. Es mucho más fácil de maniobrar a velocidades bajas y cansa menos las piernas.
2. El Perfil: Rocker vs. Camber
El perfil es la manera que tiene la tabla si la miras de lado cuando está apoyada en el suelo.
- Camber Tradicional: Tiene forma de arco. Es excelente para expertos por el hecho de que da bastante agarre y capacidad, pero para un principiante es "traicionera" pues facilita los odiados contracantos.
- Rocker (o Banana): La tabla tiene forma de "U" invertida. Los extremos se levantan del suelo.
- La recomendación: Elige una tabla con Rocker o Flat (Plana). Al tener los puntos de contacto elevados, es mucho más bien difícil que se clave el canto en la nieve por fallo, lo que te va a dar mucha seguridad para empezar a girar.
3. La Forma (Shape): Twin Tip es la clave
Existen tablas direccionales (para ir solo hacia adelante) y tablas Twin Tip.
- Una tabla Twin Tip es simétrica: la punta y la cola son idénticas.
- ¿Por qué razón la necesitas? Al principio, probablemente aún no sepas si te sientes mucho más cómodo bajando con el pie izquierdo enfrente (regular) o el derecho (goofy). Una tabla simétrica te deja probar ambos sentidos y facilitar el equilibrio.
4. El tamaño ideal: No es solo por tu altura
El mito dice que la tabla debe llegarte a la barbilla, pero la verdad es que more info lo más esencial es tu peso.
- Los desarrolladores tienen tablas de pesos para cada modelo. Si eres altísimo pero muy angosto, una tabla extendida será difícil de mover. Si eres bajito pero pesado, una tabla corta no tendrá seguridad.
- Ancho de la tabla: Si tienes un pie grande (mucho más de un 44 o 45 EU), busca tablas etiquetadas como "Wide". Esto evitará que tus botas rocen con la nieve al inclinarte para girar.
5. ¿Novedosa o de segunda mano?
- Segunda mano: Es excelente si tienes un presupuesto ajustado, pero ¡cuidado! Mira que los cantos no estén oxidados o astillados y que la base no tenga fisuras profundas que lleguen a la madera (el núcleo).
- Novedosa: Las tablas de gama de entrada para principiantes tienden a ser bastante accesibles. Además, cuentas con la garantía y el consejo de un experto en la tienda.
6. No te olvides de las botas (¡Son lo más importante!)
Si tienes que invertir más dinero en algo, que sea en las botas. Una tabla increíble con unas botas que te hacen daño o te quedan enormes arruinará tu día. Compra primero tus botas y después busca una tabla que se ajuste a ellas.
Conclusión
Para tu primera tabla, no procures la mucho más cara ni la que usan los profesionales de los X-Games. Busca una tabla blanda, con un perfil rocker y que sea Twin Tip. Esto te permitirá progresar mucho más rápido y gozar de la nieve desde el primer minuto.
¿Tienes alguna duda sobre un modelo concreto? ¡Déjanos un comentario y te ayudamos a elegir!
Espero que este post te sea muy útil para tu blog. ¡Buena suerte en las pistas!